Tarareaba una canción mientras doblaba mi ropa y la guardaba en la maleta. Aún faltaban tres días para el viaje, pero quería estar lista. Y no lo podía negar, me emocionaba. Solo con pensar todo lo que aprenderíamos y los bellos lugares que observaríamos, me hacían caminar sobre una nube.
Era muy distinto viajar a un lugar por turismo que por estudio. Y la verdad, me emocionaba mucho más el estudio. Suspiré, ya que me estaba dando cuenta de todo lo que perdí por la forma en la que fui criada, l