••Narra Miranda••
Nueve meses. Nueve meses de llevar este secreto de vida que crecía dentro de mí, junto con un miedo que se alimentaba de cada sombra de mi pasado. Cada patadita, cada revolcón, era un recordatorio de un milagro que estaba segura de no merecer. El fantasma de aquel vaso de leche envenenada que le ofrecí a Charlotte me perseguía en las noches en vela. ¿Qué derecho tenía yo a traer una vida al mundo, cuando una vez intenté arrebatarla? El karma, esa ley implacable que tanto temí