Capítulo 75: Evento de caridad.
Respiré profundo y me sequé las sudorosas manos del pantalón antes de volver a la sala, donde me esperaba Frederick, sentado en el sillón con gesto despreocupado. Lo que sea que tuviera que decirme, no parecía ser algo lo suficientemente importante para quitarle el sueño.
—Dime, ¿qué quieres? —Me paré frente a él.
Me miró de arriba abajo y con su mentón, señaló el asiento libre a su lado.
—Siéntate.
Con la espalda recta y el mentón elevado, me senté lo más lejos que pude de él. Aún podía pe