Capítulo 64: Consecuencias del aislamiento.
••Narra Charlotte••
Las extremidades me pesaban como si mi sangre hubiera sido reemplazada por plomo. La luz fluorescente del techo me golpeó los párpados al despertar. Hacía demasiado frío, como si estuviera en el polo norte.
Una manta cubrió mi cuerpo, hasta los hombros. La calidez fue inmediata.
—¡Un médico! ¡Ahora! —La voz masculina cortó como un cuchillo.
No necesitaba verlo para saber a quién le pertenecía esa voz. Por un segundo creí que estaba muerta y estaba viendo un recuento de mi