Capítulo 65: Fragilidad en el hospital.
Y entonces, algo dentro de mí se quebró.
Las lágrimas brotaron de mis ojos sin permiso.
—¡Cuatro días! —grité, golpeando su pecho con mis débiles puños—. ¡Me dejaste cuatro días sola! No sabía nada de ti. Sentí que me encerraste en una torre y perdiste la llave en un lago. ¡Pensé que moriría en ese lugar!
Mis palabras se estaban ahogando en sollozos.
Me hizo firmar aquel contrato de amante como una excusa. Su objetivo principal era lograr que me pudra en un rincón de su mansión, hasta que