Capítulo 63: Sospechas de embarazo.
••Narra Frederick••
El jet privado aterrizó a las cinco de la madrugada. Japón había sido agotador. Fueron tres largos días de reunión tras reunión, de firmas de contratos y de aplastar a la competencia. Logré que la cabeza de Tanaka rodara por el piso.
Arturo se había encargado de recibirme en el aeropuerto.
—Ten —Le entregué mi celular—. Se descargó a mitad del vuelo.
Arturo puso a cargar el celular en el auto. Yo me mantuve en la parte de atrás, con los ojos cerrados. No pude dormir en el