Capítulo 53: Solo por Hoy.
El agua caliente caía sobre nuestros cuerpos, pero Frederick no parecía importarle. Su boca me devoraba con necesidad, como si fuera una droga, la cual se le fue negaba. Sus labios eran calientes y sabían a pecado, a nostalgia. Su lengua entró sin miedo en mi boca y sentí como las rodillas me temblaban.
Estuvimos besándonos durante varios minutos, mis pulmones exigían oxígeno, pero él parecía incansable, no se saciaba. En algún punto, terminé contra la pared. Su cuerpo se presionaba contra el