Capítulo 265: Quedé aguda, grave y esdrújula.
••Narra Charlotte••
l aire en la sala del tribunal era pesado, cargado de una tensión que se podía cortar con un cuchillo. A mi lado, Frederick estaba inmóvil como una estatua, su mano agarrando la mía con una fuerza que habría sido dolorosa si no fuera por el nudo de ansiedad que tenía en el estómago. Arturo y Willy estaban justo detrás de nosotros, acompañándonos como amigos.
Allí, en el banquillo de los acusados, estaba Charles Can. Parecía más pequeño, más demacrado, pero sus ojos aún guar