Capítulo 135: Distracción exitosa.
El aire olía a tela nueva, plástico de embalaje y un toque de la colonia demasiado fuerte del vendedor. Espejos gigantes reflejaban mi cara de pánico y desesperación, junto a la completa perdición de Willy, acorralado entre una pila de trajes grises y un montón de corbatas que parecían serpientes de colores.
Pobrecito, le iba a deber una muy grande después de esta.
Arturo estaba plantado a dos metros, los brazos cruzados sobre su pecho ancho, los ojos escaneando la tienda como si esperara un a