••Narra Frederick••
El aire en mi oficina olía a whisky caro y tensión por resolver. Había accedido a una reunión pacífica, a permitir que este muchacho hablara antes de que decidiera cortarle la lengua. Conocía a las personas como él, en busca de dinero fácil.
Ese chico… Willy, se mantenía de pie frente a mí escritorio, sus manos callosas aferradas a un bolso desgastado.
En persona se veía más joven y más pobre de lo que merecía Charlotte.
No sabía dónde se había ocultado todo este tiempo