••Narra Charlotte••
—¿Estás demente, mujer? Eso no pasará —La voz de Frederick no tardó ni un minuto en llegar.
Fruncí el ceño, viéndolo directo a los ojos.
—¿Y por qué no? Él se quedó sin hogar por mi culpa, ¡y por la tuya! —Le señalé con el dedo—. Él me ayudó y la casa de su amigo… novio, terminó destruida, provocando que aparte rompiera con él. ¡Tienes que hacerte responsable!
—¡Él tiene una propiedad a su nombre! —refutó, viendo a Willy como si fuera el enemigo de la humanidad.
Giré a ver