••Narrado por Charlotte ••
El sol de la mañana se filtraba por las cortinas rasgadas de la habitación. No reconocí la pequeña cama ni los cobertores de colores. Cenizas estaba acurrucado en mi costado, con los ojos cerrados y la boca abierta.
Parpadeé varias veces, olvidando por un segundo el lugar donde estaba.
El recuerdo de mi escape, la persecución, la ayuda sorpresa de un desconocido; todo llegó a mi mente de golpe. El dolor que sentía en mis músculos era la confirmación que necesitaba