•Narra Frederick••
La camioneta azul desapareció del lugar, pisando el acelerador como un desgraciado. Charlotte se había ido con aquel sujeto, se había subido a su camioneta, sujetando la mano de ese hombre como si su vida dependiera de ello.
La llamé una y otra vez, pero estaba decidida a huir de mí, como si yo fuera una enfermedad contagiosa.
Mi celular seguía señalando el parque como la ubicación de Charlotte, pero ella ya no estaba aquí. Había logrado quitarse el brazalete y se fue