40. Pánico, un paisaje borroso, un número
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Sera
El hombre avanzó hacia mí y yo retrocedí, pero me agarró del cabello y me lanzó fuera del baño, me levanté de un salto y caminé hacía atrás tropezando con la esquina de la cama. Antes de que pudiera gritar otra vez, me agarró del brazo con fuerza, obligándome a caminar.
—Muévete —gruñó, llevándome hacia la salida, tomamos el ascensor y cuando llegamos al piso 3 salimos y me empujó hacia la salida de emergencia, me dolían los pies por estar descalza y me sacaron por una puerta trasera