96. Curando almas
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Cuando el concejo llegó los nefilim decidieron retirarse por su bien, sabían de lo que era capaz el concejo y ellos solo eran nefilim desechados por ellos mismos.
Los cazadores retrocedieron. El veredicto era claro.
El campo de batalla quedó en silencio. Heridas, polvo y sangre…
Pero ellos estaban vivos.
Noelia, con el brazo vendado, sonrió a Blake. Ella sanaba rápido, pero él insistió en curarla él mismo.
Seraphina tomó aire entrecortado, mirando a Ryder, que solo asintió.
—Nos van a seguir