36.
MICHAEL
Paso el día trabajando sin estar realmente ahí.
Mi cuerpo cumple con la rutina: llego temprano, saludo a quien me habla, me encierro en la oficina, firmo papeles, respondo correos, asiento en reuniones. Pero mi cabeza está en otro lugar. Siempre en el mismo. Raquel. Su voz. Su puerta cerrándose. La forma en que me miró la última vez, como si ya supiera algo que yo todavía no me animaba a aceptar.
Intento concentrarme. Me obligo a leer un informe por tercera vez y no entiendo una sola l