Mundo ficciónIniciar sesiónNo hay nada emocionante en la vida de Pandora, hasta que un joven doctor llega para poner su mundo de cabeza. A pesar de la explosiva personalidad de ambos, una propuesta inesperada y poco usual lo cambiará todo, incluso sus destinos. Pandora es consiente que aquello tiene límite de tiempo y que podría traer muchas complicaciones a futuro, pero aun así decide dejarse llevar por lo que aquel doctor arrogante, recién llegado y sexy tiene para ofrecerle, sin importar lo que suceda después. El conocimiento de aquello no puede detener lo inevitable y una huella de aquellos tiempos quedará marcada para siempre en la vida de ambos.
Leer másAviso: Este es un extra corto de la vida de Gaby luego de cumplir su deuda con la justicia. Narrador omniscienteEn Francia, Gaby recorre uno de los pasillos del orfanato mirando con cautela el interactuar de cada niño en las salas, su caminata parece ser más pesada hoy y el latir de su corazón más frenético. Sus ojos se cristalizan cuando llega hasta la sala de juegos número cinco y una niña, con cabellos dorados y ojos cafés, corre hasta ella para recibirla.Luis, su esposo, coloca su mano en su espalda para impartirle apoyo. Han esperado dos años para poder adoptarla y hoy por fin les dieron la noticia positiva y vienen a llevarla a casa.—Ve con ella —le dice con voz pacífica. Gaby da unos pasos y se funde en un abrazo con la niña. Nidia acaba de cumplir cinco años y ha vivido toda su vida en este orfanato, pero ellos la conocen desde hace dos años, cuando decidieron adoptar y vinieron a este orfanato con el deseo de cumplir ese objetivo. Fue algo así como amor a primera vista cu
Narrador omnisciente—¡Papi! —Amelia grita y corre para recibir a Norman, quien viene a casa luego de un arduo día de trabajo. —Al fin llegas. Te extrañé mucho.—Yo también, mi amor —Norman deja su maletín en la mesita y la recibe en sus brazos. Cada vez le cuesta más cargarla. Con sus diez años se convirtió en una niña grande y hermosa y él un padre todo posesivo y meloso.Amelia rodea el cuello de su papá y lo llena de besos. Para Norman volver a casa cansado y ser recibido así es como un ungüento para su alma.Camina con ella unos pasos hasta que los gritos de otro niño lo hace sonreír.—No es justo, hoy me toca a mí. Eres una tramposa, Lia. No es justo, papi.La queja de Dyson hace reír a su hermana y negar a Norman. Amelia se agarra más fuerte a su papá mientras le saca la lengua a su hermanito con toda la intención de hacerlo enfadar aún más.Norman se sienta al sofá y con la mano libre trae a Dyson a sus brazos, abrazando a ambos al mismo tiempo mientras espera que se pongan de
Narrador omnisciente—¿Sabe de algún familiar al que ella pueda recurrir para esconderse? —Pregunta el oficial y una amargura sube desde el estómago de Norman hasta su garganta.—No, señor. Ella no tiene otros familiares más que nosotros, como ya le había dicho muchas veces.El hombre anota algo en su computador y él siente que su cabeza va a estallar. Ha contestado como mil preguntas durante casi cinco horas corridas, mientras Mariana está con Dora en el sofá junto con sus tíos y don Andrés, tratando de contenerla.No puede evitar sentirse culpable por esto y cree que todos piensan lo mismo por la forma en que lo miran, como condenándolo por ese error tan miserable que puso a su hija en peligro.Sin soportarlo más, se levanta bruscamente de la silla y va hasta la habitación para refrescarse. Necesita pensar mejor, pensar como ella. Nadie la conoce como él, y él debería saber de algún lugar donde ella pudo hacerse llevado a Amelia.Mientras se lava la cara, escucha la puerta abrirse y
Narrador omniscienteDora mira su vestido y zapatos desparramados en el suelo mientras su hombre se desviste para ella. Se ve simplemente exquisito cuando deja al descubierto su torso desnudo y se queda solo en bóxer, presumiendo su gran erección escondida bajo esa fina tela oscura.Con toda la intención de torturarla, Norman, toma la copa de vino y sorbe de manera lenta mientras la mira a los ojos directamente, para aumentar la expectativa en ella.Dora, sentada en el sofá, se muerde el labio inferior fuerte para no emitir un gemido. Nunca había sentido tantas ganas de tenerlo en su interior como ahora. Luego de ese beso tan apasionado, sus entrañas queman, necesita alivio y Norman sabe que solo él puede conseguirlo.Deja nuevamente la copa en su sitio y llega hasta ella y le ofrece la mano. No va a poseerla en el sofá luego de haber estado tanto tiempo separados, necesita espacio para devorársela desde la punta de sus pies hasta la cabeza y en todas las formas posibles.Van juntos h
Último capítulo