Pandora Muller.
«Wow» suspiro saliendo del consultorio, totalmente satisfecha y con las piernas temblorosas. Sabía a lo que venía cuando recibí aquel mensaje y Norman no me decepcionó de ningún modo. Ese hombre sí que es apasionado y siempre que me toca reacciono a él sin poder remediarlo.
Es obvio que tenemos una conexión sexual fantástica y si no me pongo a su ritmo, terminaré agotada como pasó el sábado.
Esta corta, pero intensa sesión de sexo, aumentó mi energía a mil, pero mis pensamientos