Pandora Muller
—¡Lo conseguí, Norman! ¡lo conseguí! —Grito apenas salgo de la oficina del director. Me tiro a sus brazos y él me atrapa en el aire, como siempre.
Empiezo a reír como una demente mientras él da vueltas conmigo en el pasillo acompañándome en mi felicidad.
—Sabía que lo lograrías, preciosa —Besa mi cuello con ansias. —Eres la mejor alumna del mundo. Te mereces todo eso y más.
—No lo puedo creer —Las lágrimas empiezan a nublar mi vista. —Son tantos años, muchas noches de insomni