Pandora Muller.
Aun siento su sabor en mi boca.
Paso disimuladamente mis dedos por mis labios para aliviar la sensación de su beso, que aún está muy vívido en mi mente.
Lo miro riendo embelesado por la película y quiero creer que quizás es un sueño, pero no, su perfume y el cosquilleo sutil que me provoca su mano en mi cintura me confirma que es real.
—¿Ya estás cansada? —me pregunta cuando un bostezo involuntario sale de mi boca, sin contar que me pilla mirándolo como una tonta.
«¡Qué ver