Pandora Muller
—¿Segura buscaste bien? —Lucy toma la plancheta de mi mano y empieza a hojear como si su vida dependiese de ello.
—Sí, amiga. Te lo dije, no tiene ningún número de teléfono en su registro, aparte del que ya conocemos.
Suspiro, frustrada, recostando mi espalda contra la pared.
Ha pasado más de tres meses que Norman se fue para Alemania y no me ha llamado ni una sola vez, tampoco hubo un mensaje o un recado de cuándo vuelve. Es imposible describir cómo me siento porque son muchas e