Bratt observa a Lilia con fascinación y una sonrisa satisfecha. En su vida, solo dos mujeres habían tocado su fibra sensible, asimismo, lo habían hecho dudar de su proceder bohemio y sin ataduras.
Con una hizo de todo, aunque escapó cuando la relación se estaba tornando seria; con la otra no pasó de varios besos, dado que decidieron seguir como amigos, pero esta última es su chica especial y a quien siempre venerará. Su pelirroja pecosa; la única con la que se ha sentido completo y quien le ro