Adrián observa la tarjeta del terapeuta y mira a Lilia, entonces otra negativa sale de su boca.
—Vuelvo a insistir en que no lo necesitamos. Deja de estar hablando de nuestras intimidades con tu amigo, que a él no le incumbe nuestras cosas.
—Adrián, Bratt solo quiere ayudarnos. Siento que necesitamos terapia, no estamos bien.
—Hablas por ti. ¿No será que ya te cansaste de vivir en la pobreza conmigo y estás buscando excusas para dejarme?
—¿Qué? ¿Eso qué tiene que ver con que resolvamos nuestros