Cuando Bratt se entera de lo sucedido con Lilia y su madre, ella no logra convencerlo de que olvide ese asunto, así que Bratt la demanda por daños y perjuicios. Él logra que ella no pueda acercarse a Lilia o su familia con una orden de alejamiento.
—Hola, ¿cómo están mis hermosos sobrinos? —inquiere Camila, quien visita a Lilia con regalos para los dos niños.
—¡Hola! —Lilia la abraza con una gran sonrisa, luego mira a su sobrina y las lágrimas se le acumulan en los ojos—. ¡Qué hermosa eres!
—Ho