Zendaya se miraba al espejo mientras el doctor revisaba sus últimos resultados en la clínica de Manhattan. Respiraba hondo, intentando calmar su corazón acelerado.
—Sus hormonas están niveladas esta semana, señorita Madews. Los bebés están creciendo bien, y su presión está estable. Pero no olvide sus suplementos, ni las citas cada quince días —dijo el médico con una sonrisa amable, entregándole los papeles. Aún debemos esperar más para saber cuántas crías son exactamente.
—Gracias, doctor… —r