Zendaya tragó saliva y bajó la mirada. Leonard suspiró.
—Solo la estaba estabilizando, Jean. No fue nada más. Es tu turno —dijo con su típica arrogancia Alfa, dándole una palmada en el hombro mientras pasaba a su habitación.
—¿Que? — ella se queda atónita.
Jean caminó hacia ella y le levantó el rostro con suavidad. Sus ojos azules la miraban con un dolor intenso.
—¿Así que ahora soy un turno? —preguntó, con una sonrisa amarga.
—Jean… yo… yo no… —susurró ella, con la voz temblorosa, bastante ner