87. Un nuevo problema
Dante
Un silencio sepulcral cae sobre el pasillo. Siento algo extraño en el pecho, un calor que no es deseo ni furia. Es algo... humano.
Nunca me han llamado la atención los niños, en mi mundo no tenían cabida, no eran siquiera una opción, sin embargo solo lleva unos días en la mansión y debo admitir que no… me molesta del todo.
Vuelvo la vista hacia él.
Ver el puchero de ese niño, dándome cuenta de que realmente estuvo esperándome, aunque no tengo ni idea de por qué. Parece que ha cogido la f