83. Te quiero para mi
Isabel
Después de todo lo que ha pasado el día de hoy, desde el atentado, el beso, la pelea…. la sangre en las manos de Dante, esperaba terminar la noche sola en mi habitación sintiéndome miserable, pero eso no es lo que está pasando.
Ni de cerca.
En su lugar estoy en ropa interior acostada boca arriba en la cama mientras siento el peso de su cuerpo sobre el mío.
Cuando le dije que era virgen no era mi intención que se detuviera, quería hacerlo. Llegar hasta el final, pero entonces él dijo las