33. Gianina...
Dante
Hago una señal a Alexei para que espere un momento sabiendo de que eso va a desesperarlo y me preparo para escuchar los quejidos de Tomás.
Ni siquiera me deja hablar cundo descuelgo.
—Dime que no es verdad lo que me han dicho —ladra Tomás en cuanto contesto, sin siquiera saludar.
—Si lo que te dijeron es que tu acusado envió hombres a matar a mi gente, a mi casa, para llevarse a tu testigo… sí, es cierto —contesto con voz gélida.
Escucho un gruñido de frustración al otro lado de la línea.