170. ¡Te has vuelto loca!
Isabel
La luz de la mañana entra de perfil por los grandes ventanales del estudio, pero no trae consigo ninguna calidez.
El ambiente sigue impregnado de la misma tensión eléctrica de anoche, agravada por el cansancio físico y mental que arrastramos. Sobre el escritorio de madera, los planos de la ciudad, un par de carpetas de la fiscalía y varias pantallas de portátiles abiertas muestran líneas de códigos y mapas satelitales que no alcanzo a comprender del todo.
Dante se mueve de un lado