139. ¿Qué no me has dicho?
Isabel
El espejo del vestidor me devuelve la imagen de una Isabel que apenas reconozco, pero que me encanta.
Ha pasado una semana desde la locura en el sótano, una semana entera de reposo absoluto, caldos calientes que Cecilia me obligaba a tomar y la vigilancia dictatorial de Dante, que aparecía en la habitación a cualquier hora solo para comprobar que seguía respirando.
Pero hoy, finalmente, la molestia en mi costado es solo un eco lejano.
Me puse unos jeans ajustados, una blusa de seda co