218. Marido y mujer
Isabel
Me giro con brusquedad al escuchar la voz. De las sombras emerge Alexi, vistiendo un traje negro impecable que resalta su porte estricto y militar. Lleva una pequeña flor blanca en la solapa y camina hacia mí con una expresión que mezcla la solemnidad con una ternura que rara vez muestra al mundo.
Verlo aquí, tan pulcro y con esa mirada de hermano protector, me genera un nudo inmenso en la garganta.
Se detiene a un par de metros de mí, aclarándose la garganta una vez más antes de habla