Francisco estaba sentado en la cama de su habitación, sosteniendo el regalo que había preparado después de su viaje a Estados Unidos. Aunque ya le había dado un obsequio por anticipado, este lo consideraba más especial. Confiaba en que le gustaría. La sola idea de verla sonreír con alegría al recibirlo le llenó el corazón de entusiasmo.
...
Rubén estacionó su carro en una calle aledaña al complejo de apartamentos. Ya sabía exactamente en qué edificio y en qué piso vivía Francisco. Reconoció que