—Javier, ¿qué piensas de todo esto? —preguntó Lorena, mirando a su esposo con el ceño arrugado.
Javier suspiró.
—No sé ni qué decir. Es... inesperado. No es que no hayamos conocido a otras parejas así, pero jamás pensé que sería el caso de nuestro hijo.
—¿Crees que sea algo serio? ¿O solo una confusión temporal?
—No, no lo creo. Me temo que esto viene de tiempo atrás. ¿Recuerdas lo extraños que se comportaban cuando estuvieron en la casa? En ese momento no le di importancia, pero ahora todo tie