El consejo de instructores esperaba en el patio oriental desde antes del amanecer. Habían colocado mesas de madera con pergaminos, plumas, sellos y figuras que representaban formaciones militares antiguas. A un costado, las armas de entrenamiento descansaban en estantes ordenados. Al otro lado, un circuito de obstáculos se extendía hasta la muralla baja, diseñado para medir velocidad, resistencia, equilibrio y estrategia. Era la primera evaluación formal que se realizaba desde el nacimiento de