—¿Y sobre dónde viviremos? — le pregunté abriendo un nuevo bloc de notas, lista para anotar todo aquello que le gusta y que no le gusta.
—Bueno, ese tema lo dejaré en tus manos. Creo que tú sabrás escoger un lugar bonito al cual llamar hogar.
—Pero ¿y si no es de tu agrado? — pregunté, poniendo mayor interés en su respuesta.
—Confió en tu decisión, con que sea un sitio más espacioso para que Luna tenga dónde jugar, tal vez un pequeño jardín. Pero no tienes que apurarte, podemos vivir aquí un ti