No pude evitar que aquella sensación en mi estómago, aumentara al mirarme. Una sensación de culpa y de amargura se mostraron en mis expresiones, en mi mirada.
—¿No le agrada, señor? Creo que le queda muy bien —preguntó el sastre con temor al notarlo.
Me quedé observándome, mientras mi respiración se aceleraba. Era un hecho, en solo unos días rompería mi promesa y una vida junto a Clara iniciaría.
—Me queda bien, me quedo con este— les dije a ambos con pesar, esbozando una tenue sonrisa.
Tras ca