Leónid salió de la oficina camino al ascensor para bajar al encuentro de Kirill, con quien se había citado en la planta baja buscando resolver el problema de los reporteros y de ese modo poder contener los comentarios amarillistas de los medios.
Pensó en Valeria todo el tiempo, aunque sabía que ella no tenía permiso de salir de la casa y ahora menos que le había faltado el respeto a una de las personas que él tiene en alta estima y considera como pilar que sostiene la mansión. Si en algún momen