Si Valeria pasó, a lo largo de su vida por buenos momentos, definitivamente este era uno de los mejores. Toda la tensión, el malhumor y cualquier cosa que haya experimentado desde la noche anterior hasta esta mañana al despertar se esfumó con el masaje de relajación que le obsequió una hermosa chica asiática de manos pequeñas y delicadas, pero sanadoras.
—Creo que di en el blanco ¿No, chica? —Valeria asintió casi dormida ante la deliciosa sensación de estar flotando en el aire —. Necesitabas ur