Trampa en las venas.
Más tarde, cuando los efectos combinados del alcohol y las sustancias químicas comenzaron a hacer estragos en el sistema de Sebastián, Valeria sugirió con una sonrisa oportuna que era el momento exacto de marcharse.
—Nos alegra que hayas podido venir, Isabella —dijo Valeria con una sonrisa radiante, abrazando a su amiga en el vestíbulo del restaurante—. De verdad, significa muchísimo para nosotros que estés aquí semanas antes de la boda.
Tras una tanda de promesas para verse al día siguient