Mientras Valeria se abraza a la espalda de Sebastián para dormir, a kilómetros de ahí, en el Teatro Imperial brillaba con todo su esplendor. En el interior de uno de los palcos privados más exclusivos, la música clásica envolvía el ambiente, pero la mente de Kateryn seguía librando su propia batalla. Intentaba concentrarse en la orquesta, dispuesta a usar el arte como anestesia para enterrar el recuerdo de las caricias de Blackwood, cuando un sutil movimiento en el pasillo del palco llamó su at