POV: Catalina
Khalid se fue.
El eco de la puerta cerrándose se disipó.
Me quedé sola.
Completamente sola en ochocientos metros cuadrados de vacío.
Me quité los tacones.
Mis pies descalzos tocaron el suelo.
Mármol de Carrara. Blanco. Inmaculado.
Estaba helado.
Empecé a caminar.
No tenía destino. Solo necesitaba moverme para comprobar que mis piernas aún me obedecían.
Que no eran solo accesorios decorativos de la esposa perfecta.
Recorrí el pasillo principal.
Las paredes estaban cubiertas de obra