POV: Catalina
El espejo de mi dormitorio en Barcelona era antiguo.
El azogue estaba un poco picado en las esquinas, y el marco de madera tenía muescas de otras vidas.
No era el espejo impoluto de tres metros de altura del Penthouse. Ese espejo que me devolvía la imagen de una mujer perfecta, pulida y muerta.
Este espejo me devolvía la verdad.
Me acerqué al cristal.
La luz de la mañana entraba por el balcón abierto, sin filtros, sin cortinas pesadas.
Miré a la mujer que tenía enfrente.
Llevaba u