POV: Catalina
La mañana en el penthouse era hiriente.
El sol del desierto entraba a raudales por los ventanales de seis metros, iluminando cada mota de polvo inexistente sobre el mármol blanco.
Khalid estaba sentado a la cabecera de la mesa.
Leía las noticias financieras en su tablet.
Bebía café negro. Sin azúcar.
Parecía un rey en su trono de cristal.
Yo estaba a su derecha.
Removía mi té de jazmín con una cucharilla de plata.
Clink. Clink. Clink.
El sonido era lo único que rompía el silencio