POV: Catalina
La lancha policial con Khalid se alejaba, rebotando sobre las olas negras.
Sus gritos ya no se oían.
Pero el silencio que dejó atrás era peligroso.
La playa estaba llena de agentes de policía, hombres de Volkov y mercenarios confundidos que no sabían a quién obedecer. Era un caos. Y en el caos, las pruebas desaparecen.
Me sequé las lágrimas de la risa histérica que había compartido con Sera.
—Se acabó la fiesta —dije. Mi voz cambió. Ya no era la voz de la esposa liberada. Era la v