POV: Dante
El yate de Mariam se desvanecía en la oscuridad del mar.
La playa estaba en un silencio tenso, roto solo por el sonido de las olas y la respiración agitada de los presentes.
Khalid estaba de rodillas en la arena.
Parecía acabado. Un hombre hueco.
Dante Moreno no bajó la guardia.
Había visto suficientes zonas de guerra para saber que el enemigo nunca es más peligroso que cuando parece muerto.
—Vámonos, Cat —dijo Dante, tirando suavemente de la mano de Catalina—. No hay nada más que ve