POV: Dante
El yate de Mariam se desvanecía en la oscuridad del mar.
La playa estaba en un silencio tenso, roto solo por el sonido de las olas y la respiración agitada de los presentes.
Khalid estaba de rodillas en la arena.
Parecía acabado. Un hombre hueco.
Dante Moreno no bajó la guardia.
Había visto suficientes zonas de guerra para saber que el enemigo nunca es más peligroso que cuando parece muerto.
—Vámonos, Cat —dijo Dante, tirando suavemente de la mano de Catalina—. No hay nada más que ver aquí.
Cat asintió.
Se dio la vuelta.
Fue ese movimiento. El gesto de darle la espalda. De ignorarlo. De borrarlo.
Eso fue lo que detonó la bomba.
Dante vio el cambio en los ojos de Khalid un milisegundo antes de que su cuerpo reaccionara.
La mirada vacía se llenó de un fuego rojo y demencial.
—¡NO ME DES LA ESPALDA! —rugió Khalid.
Se levantó de la arena con una velocidad sobrenatural, impulsado por el odio puro.
No buscó el rifle que había tirado. No buscó huir.
Buscó sangre.
Se lanzó hacia Ca