POV: Zara
El mensaje llegó a la consola de Zara como un grito digital en la oscuridad.
CATALINA: Hazlo. Apaga el sol.
Zara Okonkwo-Silva sonrió. Sus dedos, vendados y doloridos, flotaron sobre el teclado mecánico iluminado por LED rojo.
Estaba en la suite del Hotel Benedetti, rodeada de cables y monitores que zumbaban con el esfuerzo de mantener múltiples conexiones ilegales.
A su lado, Layla y Vivienne contenían la respiración. Sera limpiaba su pistola, preparándose para salir hacia el muelle