POV: Zara
El mensaje llegó a la consola de Zara como un grito digital en la oscuridad.
CATALINA: Hazlo. Apaga el sol.
Zara Okonkwo-Silva sonrió. Sus dedos, vendados y doloridos, flotaron sobre el teclado mecánico iluminado por LED rojo.
Estaba en la suite del Hotel Benedetti, rodeada de cables y monitores que zumbaban con el esfuerzo de mantener múltiples conexiones ilegales.
A su lado, Layla y Vivienne contenían la respiración. Sera limpiaba su pistola, preparándose para salir hacia el muelle en cuanto tuvieran luz verde.
—¿Qué te pide? —preguntó Vivienne.
—Me pide oscuridad —dijo Zara—. Cat quiere convertir la isla en una cueva.
Zara abrió el esquema de la red eléctrica de la Isla Groenlandia.
Era una obra maestra de ingeniería moderna. Paneles solares, generadores eólicos, baterías Tesla de respaldo. Todo controlado por una IA domótica llamada "Oasis".
Khalid había gastado millones para que su isla fuera "inteligente".
—Error de novato —murmuró Zara—. Cuanto más listo es tu sistema