56. Sabes qué no es verdad
—¿Anoche, Altagracia? ¿Anoche estabas con Gerardo? —la señora Aleida tiene la misma expresión de sobresalto—. ¿Cómo es eso posible?
Altagracia ha durado unos momentos en la deriva luego de confesar. Su respiración se sigue acortando más y más. Recuerda la tormenta de anoche, donde en sus brazos sostenía a Gerardo completamente ebrio y balbuceando incoherencias no propias de él.
Si han dicho que el asesinato ocurrió anoche en medio de la lluvia. Entonces…
Altagracia deja que el dolor de cabeza d