Mundo ficciónIniciar sesiónJames observaba a Isabella desde la ventana del gimnasio, hablando por teléfono y con un extraño sabor amargo en la boca.
Cerca de la hora de la cena, James se detuvo frente a la puerta de la habitación de Isabella y pensó dos veces antes de tocar. Generalmente, a esa hora ella ya había bajado al comedor, pero todavía no la había visto desde esa llamada telefónica.
Pensó que el día sería diferente