Luego de que Mikel sacara sus cuentas, hubo un momento tenso de cruce de miradas mientras el temor sobrecogía a Isabella, que comenzaba a frotarse las manos sin saber qué hacer.
—Creo que lo primero es que nos calmemos todos — James dijo volviendo a sentarse junto a su amada —. Pensemos… Mikel, ¿Sabes de algún lugar en donde Astrid podría haber llevado al niño?
Mikel se levantó y caminó como animal enjaulado por toda la oficina, pensando.
— Creo que sí, es posible…
— ¿En dónde? — Isabella preg